Prepárense para procesarlo con calma, porque Britney Spears soltó una bomba que nadie veía venir. La princesa del pop dejó claro que no volverá a presentarse en vivo en Estados Unidos, y sí, Internet ya está en modo shock.

A sus 44 años, Britney contó en Instagram que tomó esta decisión por “razones extremadamente sensibles”, sin entrar en mucho detalle. Pero el mensaje fue más que claro: si eres fan en EE. UU. y sueñas con verla otra vez sobre un escenario, más te vale ir sacando el pasaporte.

El anuncio vino acompañado de un momento súper personal. Britney compartió que este año le enviará un piano a su hijo y recordó una icónica imagen suya interpretando I’m Not a Girl, Not Yet a Woman en los American Music Awards de 2002. Nostalgia pura, pero con vibes muy profundas.

También habló, como pocas veces, de por qué sube tantos videos bailando en Instagram. Según ella, bailar es su forma de sanar cosas que nadie más conoce. Dijo que a veces le da pena, pero que literalmente “caminó por el fuego para salvar su vida”. Intenso, honesto y cero filtro.

Lo que sí dejó a sus fans devastados fue su confesión directa: nunca volverá a actuar en EE. UU. Sin embargo, no todo es drama. Britney sí se ve regresando a los escenarios, pero en plan íntimo, sentada en un banco, con una rosa roja en el cabello, y acompañada por su hijo… muy aesthetic, muy soft era.

Aunque no especificó a cuál de sus hijos se refería: Sean Preston, de 20, o Jayden, de 19 años, todo apunta a Jayden, de quien Britney ya ha presumido antes su talento musical, especialmente en el piano. Incluso llegó a decir que es un genio y que todavía no puede creer que sea su hijo.

Así las cosas, Britney está en otra etapa. Más íntima, más vulnerable, más enfocada en sanar y en su familia. Los fans estadounidenses lloran, sí, pero el mundo aún podría verla brillar… sólo que lejos de casa y bajo sus propias reglas.

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