¿Quién no ha soñado con un glow-up épico como el de Cenicienta? El 15 de febrero de 1950, Disney lanzó esta joya animada que básicamente salvó al estudio y se convirtió en uno de los films más icónicos ever. Después de años complicados post-guerra, con deudas y proyectos en pausa, Walt Disney apostó todo por esta historia de una chica dulce que enfrenta drama familiar heavy pero nunca pierde su cool vibe. Y funcionó: fue el hit más grande desde Blancanieves, recaudó millones y abrió la puerta a Disneyland y al boom de las princesas.
Lo que hace que Cenicienta sea tan popular desde 1950 hasta este 2026, es su mensaje: no necesitas ser de sangre real para slayar; solo amabilidad, resilencia y un poquito de magia. Es la primera princesa Disney que viene de un background normal, sin título ni nada fancy, y eso la empodera cañón . Su transformación del vestido rosa al azul icónico es una de las secuencias más bonitas en la historia de la animación, el mismo Walt Disney la amaba.

Ilene Woods, la voz de Cenicienta, no sabía que estaba audicionando. Solo grabó demos de las canciones para los compositores y ¡boom!, la eligieron. El Príncipe ni siquiera tiene nombre oficial en la peli, lo llaman Prince Charming después, pero en el original es solo «el Príncipe». Lucifer, el gato villano total, está inspirado en el minino real de un animador (con seis dedos y actitud malvada incluida). Y aquí va el té: toda la película se filmó primero en live-action para guiar los movimientos y hacerla más realista, un truco pro que Disney usó para que todo fluyera perfecto.
En cuanto a su legado, es literalmente el blueprint de lo que conocemos como Princesa Disney. Inspiró la franquicia entera, desde merch hasta el castillo en Magic Kingdom que lleva su nombre. Canciones como «A Dream Is a Wish Your Heart Makes» y «Bibbidi-Bobbidi-Boo» son himnos forever (nominadas al Óscar )y todavía suenan en playlists motivacionales. En 2018 entró al National Film Registry por ser culturalmente épica, y sigue influyendo en moda, memes, bodas y hasta remakes como el live-action de 2015.

La neta es que Cenicienta no es solo un cuento viejo; es esa reminder de que con fe, bondad y una actitud positiva, puedes cambiar tu story. ¡Sigue creyendo!, porque si una chica con trapos y ratoncitos pudo llegar al baile, tú también puedes lograr lo que quieras. ¿Cuál es tu escena fav de la peli? ¡Cuéntanos en los comments!







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