Contexto: todos sabemos que Madonna es súper top y una leyenda absoluta en la cultura pop, pero resulta que ni siquiera ella se salva de los dramas de presupuesto en Hollywood. Literal, la cantante llevaba años trabajando en una peli súper icónica sobre su vida con Universal Studios. Había estado puliendo el guión por dos años y hasta ya andaban en pláticas avanzadas de casting con Julia Garner, que iba a ser la protagonista. Pero aquí viene el chismecito: Madonna sabía que su vida ha sido tan extraordinaria que necesitaba un presupuesto gigante para contarla al nivel que merece. ¿Qué pasó? Universal le dijo que cero, que no conectaban con su visión y no le querían soltar el dinero. Fue un choque de ideas muy cañón y obvio terminaron súper peleados.

Para tratar de salvar el proyecto y no cancelar nada, Madonna propuso grabarla en Serbia para que saliera mucho más barato y se adaptara a lo que pedían. ¿La respuesta del estudio? Le dijeron que no creían que ella aguantara ni cuatro días viviendo en Serbia. ¡Qué oso que le digan eso a alguien que literal ha basado toda su carrera en la supervivencia! Obvio, ella les contestó que no iba de vacaciones y ahí colapsó por completo el trato con Universal. Después de ese mega fail, Netflix entró al chat con la idea de convertir la historia en una serie. Pero agárrense con este plot twist: Madonna no podía usar el guión que ella misma había escrito porque Universal se lo quería vender de regreso a un precio nivel oro. Too much, la verdad.

Al final, tratar de adaptar todo a formato de serie y buscar al showrunner ideal fue súper desgastante. Además de todo este drama profesional, ella traía mil cosas personales súper heavy, como el hecho de que su hermano estaba muy enfermo y el fallecimiento de su madrastra. Así que decidió poner todo en pausa, decir «bye» a la actuación por un rato y regresar a lo que mejor sabe hacer. Sintió que el mundo andaba con unas vibes súper darks últimamente y que lo que todos necesitábamos urgía era bailar.

Literal, agarró sus maletas, se fue a Londres, buscó a su productor de confianza Stuart Price y se metió al estudio para servirnos el proyecto que nadie sabía que necesitábamos: su nuevo disco Confessions II. Y neta, estamos súper listos para esta nueva era porque el álbum sale ya este 3 de julio y nos va a dar mil años de vida. De hecho, ya hasta soltó un par de rolas nuevas que incluyen un súper collab con Sabrina Carpenter llamado «Bring Your Love». Definitivamente Madonna siempre sabe cómo darle la vuelta al drama para reinventarse, entregar puro hit y la que soporte.

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