Nuestra diva pop favorita anda viviendo su absoluto healing era y no podemos con tanta emoción. Ariana Grande anda dándolo todo en su Eternal Sunshine Tour, y literalmente confirmó que esta experiencia le cambió la vida para siempre. La cantante confesó que esta gira se siente como una experiencia totalmente correctiva porque en la anterior no estaba nada presente, al punto de que ni siquiera llevaba sus lentes de contacto y no podía ver bien a sus fans. Ahora, Ari anda disfrutando al máximo conectar, reírse con los outfits épicos que lleva la gente y celebrar una relación de trece años con su fandom.

Pero ojo, que aquí viene el drama que trae a todo el mundo en shock. Ariana acaba de anunciar que en cuanto termine la gira en Londres se va a dar un break híper merecido de la vida pública. Su equipo confirmó que necesita alejarse del escrutinio y las críticas destructivas de las redes sociales para cuidar su salud mental. Por esa misma razón tuvo que cancelar su participación en la obra de teatro que iba a hacer en el West End junto a Jonathan Bailey el próximo año.

Durante su show en Chicago, Ari quiso dejar súper en claro frente a su gente que no es una decisión impulsiva ni por el hate. Se trata de poner límites sanos y de tomar decisiones desde un lugar de poder personal. Les dijo a todos sus fans que no se preocupen, que nada de la negatividad externa va a arruinar el amor tan puro que comparte con ellos y que este tour ha sido lo más sanador y espectacular de toda su carrera. Toca mandarle las mejores vibras a Ari para que disfrute al máximo los últimos conciertos antes de su merecido descanso.






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