Todos estamos en shock porque casi nos quedamos sin el spot más icónico de la televisión reciente. La famosa cabaña en Muskoka donde Shane Hollander y Ilya Rozanov pasaron de ser rivales a tener la conversación más romántica de la vida estuvo a nada de no aparecer en la segunda temporada. El dueño de la propiedad, un doctor super top de Toronto llamado Michael Kutryk, confesó que dudó muchísimo en volver a rentarla para las grabaciones. Resulta que cuando salió el final de la primera temporada el lugar se volvió super viral y el fandom se descontroló mal. La gente literal llegaba en lanchas a tomar fotos, se metía a su entrada privada y hasta le tocaban la puerta para intentar entrar. Un nivel de cero respeto por la privacidad que obviamente lo puso super nervioso.

Cualquier otra persona le hubiera sacado un dineral a la producción para dejarlos volver pero el dueño prefirió mantenerse super bien plan y les cobró una tarifa hiper justa, solo pidiéndoles que tuvieran cuidado porque en la primera entrega le rayaron una mesa. Aunque es una casa super bonita no es una mansión gigantesca como muchos pensaban y de hecho el dueño la puso en Airbnb por una lana impresionante tras el furor del show. Lo malo es que no sabe si la seguirá rentando después de los nuevos episodios porque él solo quería un lugar tranquilo para desconectarse del mundo.

La buena noticia es que ya está 100% confirmado que la cabaña sí sale en la nueva etapa de la historia. La segunda temporada va a adaptar el libro The Long Game con un salto temporal de tres años donde verás a Ilya jugando para los Ottawa Centaurs solo para estar más cerca de Shane. Prepárate para el verdadero colapso porque la química entre Hudson Williams y Connor Storrie viene más fuerte que nunca y el cottage va a seguir siendo el escenario de sus mejores momentos.
¿Ya leíste el libro en el que se basará esta nueva temporada o prefieres esperar a ver la serie a ciegas?






Deja un comentario