El drama legal del momento se acabó y el resultado tiene a todo el mundo hablando. Dan Schneider, la mente detrás de los shows que definieron nuestra infancia como Drake & Josh e iCarly, acaba de recibir un no rotundo por parte de la justicia. La corte de apelaciones de California decidió desechar por completo la demanda por difamación que el exproductor de Nickelodeon le metió a los creadores del documental Quiet on Set: The Dark Side of Kids TV.

Para los que no traen el chisme completo, el tema estuvo superheavy desde 2024. Schneider demandó a Warner Bros. Discovery y a los productores del docu asegurando que el proyecto daba a entender que él era un depredador infantil, al poner su imagen junto a las de Brian Peck y Jason Handy, quienes sí fueron condenados por abusar de menores en sus programas. Schneider dijo en su momento que aceptaba haber sido un pésimo jefe, pero que jamás iba a tolerar que se le asociara con ese tipo de delitos.

Sin embargo, los jueces dejaron claro que ni al caso con su reclamo. Dijeron que la docuserie distingue perfectamente entre lo que él hacía, que era crear un ambiente laboral súper tóxico, discriminatorio y con conductas inapropiadas, y los crímenes atroces que cometieron los otros dos tipos. Básicamente dictaminaron que no hay forma de interpretar que el documental lo acuse de abuso infantil, tirándole el caso por completo. Los abogados de Schneider dijeron estar superdecepcionados pero obvio andan viendo si pueden apelar, mientras que en internet la conversación está más encendida que nunca porque este capítulo cierra legalmente una de las eras más oscuras de la TV con la que crecimos.






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